viernes, 23 de septiembre de 2005

mi piso y sus plantas II

Hay arboles que viven años y años, por ejemplo los olivos. Hay quién dice que los olivos de Jerusalen son los mismos entre los que Jesus oró.
No se cual será la longevidad de un Ficus, pero lo que si que se es que depende del sustrato y de como lo rieges puedes tener un ficus grande y hermoso, o por el contrario feo y pachucho.

El Ficus de mi piso debe estar muy, pero que muy bien alimentado. Pues pesará alrededor de 286 libras (lo pongo en inglés para que no sepais desde que pais estoy posteando).
Sus nutrientes suele ser compós que le prepara la madre a base de carne muy sazonada.

De hecho, cada vez que abre un tapper, la cocina se inunda de un olor a especias que ni un restaurante indio podría igualar. El piso parece un mercado del Marrakech a las 4 de la tarde en pleno agosto. Sus cenas, nada frugaces suelen ser cachos de carne sazonadas convenientemente y fritas en varios dedos de aceite, el cual, al principio, dejaba toda la semana en la cocina. Desde que alguno de nosotros se lo dijo (estamos tres personas más en el piso), no lo ha vuelto a hacer. Volviendo a sus filetes, estos tienen la textura de una suela de zapatos, una vez probé uno. Me hacía feo no probarlos. Nunca Mais.

Lo más curioso es que a veces no calienta la comida.
Por ejemplo unas albondigas, se las come directamente del tapper descongelado.

Pero el mejor día de todos fue en el que hizo su propio alimento.

El precedente fue que un amigo mio venía a comer e hice comida para ambos. Normalmente en mi piso cada cual tiene horarios diferente, con lo que las comidas suele ser cada uno la suya. Pero a veces comemos juntos si coincidimos o si alguién guisa algo que se pueda recalentar sin problemas. Recapitulando, hice pasta con nata y me dije, "¿como no le voy a hacer comida al Ficus también?", asi que le hice pasta. Le gustó. Asi que un buen día me dijo que haría pasta el también. Le di unas escuetas explicaciones para hacer la pasta más sencilla que se me ocurre.

Macarraones, cebolla, bacon y tomate apis. No necesitaba nada más.

Bien, el día antes hice ensaladilla rusa para todos. De esta sobró algo menos de la mitad la cual quedó en el frigorifico.

Esa misma tarde estaba estudiando cuando un aroma inundó mi habitación del piso de arriba. Cuando salgo veo a alguien de mi piso poniendo incienso en el pasillo. Pero no era eso, bajo las escaleras y me dirijo a la cocina y veo lo que está haciendo: Una olla llena de agua, aceite, sal, pasta y ... Un bote de esos de ajo seco del mercadona o donde demonios fuera. Apestaba todo el piso.
De todas maneras se lo comento, "te has pasao con el ajo, ahora te digo lo que tienes que hacer para la salsa". Y me subí. Ese fue mi primer error.

A los quince minutos veo que ha terminado y está viendo la tele. "¡Has terminado ya!", me dijo que si, que lo había metido en el frigorifico para el dia siguiente y que comieramos todos. Le dije que si: fue mi segundo error.

Al día siguiente, uno de mis compañeros estaba de vacaciones, llegué al piso. No había nadie y fui al frigorifico. Observé con preocupación que parte de la ensaladilla había desaparecido. Me dió mala espina, y me dispuso a cumplir mi promesa. Abri el Tapper, el cual me estoy planteando tirar, y saque el equivalente a un plato. Fui al comedor, e intente comerlo frio. No pude. Su sabor era como el de la salmuera. Y en ese momento vi con horror lo que pasaba. La salsa estaba compuesta de: Atún, con un sabor muy fuerte, Jamón, bastante salado y tomate. Que junto al ajo daban un sabor bastante desagradable a la comida. Probé a calentarla y asi si que pude con ella: tercer error.

Estuve repitiendo ajo y jamón todo el día y parte de la noche.
Por la noche el ficus llegó y dijo "no habeis comido", "si", le dije, "pero estaba un poco fuerte", repliqué mientras me subian los gases del estomago haciendome recordar una vez más ese sabor.

Mi tio dice que si juntas cosas ricas, siempre sale algo rico. Esa era la prueba de que se equivoca totalmente.

Aqui acabó la aventura cocinera del ficus, y volvió a sus tapper maternos y demás.

Quizás, pienso, debía haber hecho de tripas corazón y haberle dicho que lo volviera a intentar que le ayudaría, pero el hecho de pensar que pudiera "deconstruir" una receta, que esto si que es deconstruir, y no lo que hace Arzak , me hizo plantearme que hay muchos tipos de personas, y hay gente que siempre será un Ficus. Creo que seguirá mejor alimentado con sus tapper y sus botes de potaje de bote.

Otro de mis compañeros de piso, se encarga muy a menudo de sacar pequeños monologos a lo paramount, y le suele sacar mucho partido a este tipejo. Algún dia intentaré transcribir alguno.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo podría hacer un blog solo de mis ex-compañeros/as de piso porque hay cada uno por ahi que lo flipas: desde echar trozos de ajo crudos a la sopa hasta hacerse filetes del tamaño de la bandeja del horno en una sarten con aceite inmundo de 4 dias de color imposible de adivinar(ese Calis, ese Calis Eh Eh) :D
El personaje ese tiene que molar ecarranza a ver si le tiras afotos y nos las pones por aqui que le veamos.
Luego habrá blogs por ahí con comentarios sobre nosotros y nuestras comidas y solo criticamos a la gente :D que malotes somos; pero si no fuera así que coñazo no?. Pos eso que pongas más comentarios del ficus y los acompañes con arretratauras para más información.
Ocaña's boy

Funka dijo...

No puedo con este muchacho. Me gustaría hacer algún comentario gracioso del Ficus, pero me siento parte implicada y perjudicada, así que cualquier comentario sería amargo. Felizmente, mis días de convivencia con el tipete este parece que van a terminar en breve, de una manera u otra, así que se nos acabará una fuente inagotable de anécdotas escabrosas, pero ganaremos en salud y bienestar.

funka siendo muy mala dijo...

Por cierto, yo me comí la ensaladilla, jiji, no soy tan bondadosa como tú, fue una protesta silenciosa para que supiera que si quieres invitar a alguien a comer y no sabes cocinar: pregunta cómo se hace, pide ayuda, mirate un libro de cocina...yo que sé.
Esto me lleva a preguntarme: ¿sabrá leer? Yo no lo he visto coger una revista, periódico o folleto publicitario...no digamos ya un libro...

anilmanchego dijo...

No se, supongo que sabrá leer, si no, ¿para que querría las gafas?.
Desde luego es una suerte de infraser que no se sabe muy bien de que va.
Hay personas que no tienen personalidad ninguna, este es uno de ellos. Su vida es dormir, comer, pasear la carpeta (¿que llevará en esa carpeta?), y respirar, aparte de transpirar.

Quizás el tema sea comentarle que las personas humanas hacen otras cosas. Pero una reciente charla con un amigo que lo conocía de oidas, me dió la clave para comprender que cada cual es como es y que si no se pone de su parte por mucha mano que le des, jamas la agarrarán. A este muchacho se le dió la mano y no solo no la cogió, si no que ademas no hizo ni por mirarla.

Está perdido.

Habrá que ejecutar el plan 66 , no le veo otra solucion.

Funka, no desesperes, seguro que hay solución. Todo en la vida tiene solución menos la muerte, es una frase cuando menos esperanzadora.

Rabanero dijo...

¿Quién no ha tenido un ficus o un chikete en su vida de piso compartido? Yo al mío, ya lo sabes, le tuve que enseñar a barrer y fregar los platos. Además de que nunca se lavaba y olía a rancio, me tenía acojonado con sus ruidos guturales nocturnos, en plan psicótico.

Qué cruz tenemos que soportar los que parecemos más normales... aunque habría que ver que opinan de nosotros también.

Por cierto, muy audaz tu treta de poner el peso en libras para no descubrir tu posición al enemigo... sobre todo, cuando en tu primera parte de tus memorias del ficus ya habías dicho que estabas en Toledo.

Muy habilidoso.

funka hangla mangla dijo...

Oye Rabanero, parece que estás hablando de nuestro ficus...yo le tuve que enseñar el otro día a limpiar el cuarto de baño, pero no cuento la anécdota porque es mucho más divertido contarla con unas cervecillas delante.