viernes, 25 de julio de 2008

Vaya tela marinera

Pues resulta que ayer llegué un poco tarde a casa, pero, lo bueno de vivir solo es que no hace falta que des explicaciones ni nada por el estilo, y que sabes que te puedes organizar a tu gusto y todo eso que todos sabemos y no es momento ni lugar de explicar.

Volviendo al tema de ayer, hubo un mindón, si, que no se puede llamar de otra forma, al cual por sacar buenas notas, o por no haber pegado a nadie en clase ese curso, tuvo como regalo un puto quard. Si, seguro que sabeis que es.

Pues resulta que el cacho cabronazo, dios los acoja en su seno, decidió que dar vueltas por las calles de mi barrio hasta que gripara el puto bicho ese, sería una buena idea. Que si paquí, pallí, paquí, ahora a dar vueltas sobre mi mismo, ahora acelerar, ahora pegar un frenazo. No le deseo mal a nadie, pero.....

El caso es que no es la primera vez que me pasa, ya en las primeras semanas de azucaicanomano que pasé, un chaval debió tener un buen día, tal que le regalaron una moto de esas chiquititas, casi de juguete, salvo por el ruido.

Y es que estar acostumbrado a tanta tranquilidad, y de repente, que un gil....as se dedique a dar vueltas como tonto a cuatro calles, es un poco frustrante.

En fin, que me entró una mala ostia...

1 comentario:

supercoco dijo...

Te estás tornando viejuno. Ya no aguantas los ruidos ni sabes escribir quad :-D